Fuera de la oficina.
Urbano, con aire de superioridad, acompañado de dos hombres de mediana edad y varios guardaespaldas de la familia Figueroa, irrumpió en la empresa desde afuera con un aura dominante. Dondequiera que pasaban, cualquier empleado de la empresa o personal de seguridad que se atreviera a interponerse fue derribado por los guardaespaldas de la familia Figueroa. Algunos resultaron con magulladuras menores, mientras que otros tenían heridas sangrantes. La escena era un completo caos