—Aurelio, esos malhechores atacaron a traición y lastimaron a Christian.
—Llévalos a todos, entrégaselos a Christian para que se encargue de ellos.
Leocadia, con rostro airado, dio órdenes a Aurelio, sintiendo una gran indignación por el ataque sorpresa de Teodoro contra Christian.
—¡Entendido!
Aurelio asintió.
Sabía que Eustaquio era el líder del grupo contrario. Extendió su mano con una fuerza extraordinaria y se lanzó rápidamente hacia Eustaquio.
—No, por favor.
Eustaquio quedó atónito de mie