—Jefe mayor, ¿estás bien? —al ver que el anciano mayor resultó herido, los dos ancianos y los otros se sorprendieron.
Luego, obligaron a retroceder a Claudio con un movimiento, saltando fuera de la pelea y corriendo rápidamente para ayudar al anciano mayor herido.
—Mientras tanto, una risa resonó.
Eustaquio, con elegancia, entró a la sala desde afuera con paso desenvuelto. Detrás de él, lo seguían dos hombres de mediana edad, ambos mayores de cincuenta años.
La mirada afilada de estos dos hombre