Al mismo tiempo, una figura negra se precipitó desde el exterior y, de un puñetazo, atacó a Fermín con una rapidez sorprendente.
—¿Quién eres? — preguntó Fermín.
—¡Buscas la muerte! — respondió el desconocido.
La mirada de Fermín se tornó fría, ya había tomado precauciones y no cayó en el ataque sorpresa del oponente. Movió la mano con una gran y poderosa fuerza para bloquear el ataque entrante.
Hubo un choque violento, Fermín retrocedió un poco involuntariamente, sus pasos se movieron hacia atr