—¡Bien, eso es genial! — Carmen exclamó con alegría, y una amplia sonrisa iluminó su hermoso rostro. Ella sabía que la fruta de las cinco energías tenía un gran valor sentimental para Christian, y era consciente de que parte de la razón por la que él buscaba la fruta de las cinco energías era para ayudar a Daniel a reparar sus meridianos dañados.
Hoy, su viaje a la familia Rivera no fue en vano. No solo convenció a el señor Rivera para ayudar en la promoción de los medicamentos, sino que también