—Sí, él es el experto en evaluación que traje —dijo Hilario con frialdad.
—Hilario, parece que te vuelves cada vez más incompetente —se burló Amalio. —¡Contratar a un novato como experto en evaluación es ridículo! Abre bien los ojos y mira con atención. El que traje es el verdadero experto en evaluación.
Amalio se rio con sarcasmo y señaló a un anciano vestido de gris a su lado, con aire de triunfo.
—Tiburcio —pronunció Hilario, sorprendido al verlo. El hombre ante sus ojos era Tiburcio, un famo