Cuando los sobrinos presentaron sus regalos de cumpleaños, llegó el turno de los más jóvenes, como Isidora y Christian.
—Abuelo, el regalo que Octavio y yo hemos preparado para ti es un traje de torero flamenco —dijo Isidora—. Te deseamos buena suerte y una larga vida.
Luego, continuando con la ceremonia de felicitaciones, le llegó el turno a Carmen y Christian.
—Abuelo, el regalo que Christian y yo hemos preparado para ti es una estatua de jade —dijo Carmen—. Te deseamos estrellas de la suerte