Con la oferta de Urbano, todos los espectadores quedaron en silencio. Inicialmente, tenían la intención de renunciar a la subasta, y además, dada la poderosa posición y antecedentes de Urbano, no tenían la intención de competir con él.
—Si nadie más hace una oferta, esta piedra de jade verde será mía —dijo Urbano con una mirada afilada, mostrando una sonrisa de satisfacción en su rostro.
Sin embargo, antes de que pudiera disfrutar de su triunfo, la voz tranquila de Christian resonó de repente.
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