Christian quedó completamente atónito, sin poder creer lo que escuchaba.
—Andrea, ¿te volviste loca?
—¿Nosotros dos, solos, viviendo juntos? ¿Qué diría la gente? — Christian la reprendió furiosamente.
—¿Quién dijo que quiero vivir contigo?
—No te hagas ilusiones.
—Me refiero a que yo duermo en la cama y tú en el suelo. ¿No es suficiente así? — Andrea respondió con total naturalidad.
—Ah, ya veo. Casi me asustas.
Christian suspiró aliviado, pero pronto se dio cuenta de algo. —Espera, ¿me estás