Capítulo 51
La reina Marissa está delicada, Leonardo espera en la puerta de la habitación de su madre mientras escucha a todos los ancianos darle consejos de lo que debe hacer.
—Debe tomar hoy mismo a la concubina Angela, ella es la única esperanza.
—No lo haré, no tomaré a nadie que no sea Lucia, y si mi precio es pagar con mi cabeza, lo haré.
—¡Alfa! Piense en todos, estamos a punto de perder las tierras de su padre, de quedarnos como esclavos de una manada extranjera.
Los ancianos le súplica