Capítulo 10
El Alfa gruñe, ver a Lucia en brazos de otro lobo aunque sea en un baile de cortesía le arde en una rabia que no puede controlar.
Lo que acaba de suceder entre los dos, esa intensidad en la pasión que existe en ella, las ansias de tenerla lo volverán loco, siente que ella aún no es completamente suya, y imaginar que alguien la toque aunque sea un poco, lo enloquece.
—No cometas una locura, Lucia está atendiendo a tu primo, que es un invitado —Marissa se percata del actuar de su hijo