28. Viaje a Nueva York
Allie suspiró aliviada al ver a Charlotte.
—Mucho gusto —contestó amable—. Estaba empezando a estresarme, ya que no tengo idea de lo que debo llevar.
—Leonard lo mencionó y por eso estoy aquí —explicó—. Te aseguro que con lo que te pongas, te verás hermosa.
—Gracias —respondió la castaña, con una enorme sonrisa.
—Por suerte, tenemos algunas horas antes del vuelo, así que, pongámonos a trabajar —sonrió.
Había varios vestidos elegantes que podría usar, cada uno con un estilo diferente.