Andrea
Mientras en su mente se repetían una y otra vez los acontecimientos recientes, comprendía que todo pudo haber salido terriblemente mal. En cualquier momento, las cosas podrían haberse torcido, y ella estaría muerta, mientras Nel seguiría libre, impune, como si nada. Pero a pesar del riesgo, sabía que no podía darse el lujo de abandonar a aquellas chicas. No ahora. No después de haberlas visto con sus propios ojos.
Edward se había marchado a regañadientes, dejándola con una sensació