Palermo - Italia
Semanas más tarde.
Alessandro se encontraba bebiendo un vaso de licor mientras observa la hermosa vista siendo golpeado por la tranquila brisa, en lo único que podía pensar era en ella, en su esposa.
—Señor Alessandro ya puedes seguir, el jefe se encuentra esperando —habló Dario.
Alessandro simplemente se dio vuelta dirigiéndose a la habitación del abuelo, al llegar allí se acercó a él y besó sus mejillas.
—Alessandro, muchacho, pero que gusto volverte a ver —habló Vittorio co