Luego de transcurrir unas cuantas horas la jornada laboral terminó, Sophia por más que se esforzó en poder trabajar no lograba conseguir concentrarse, el hecho de estar nuevamente en el interior de la empresa de su padre no era nada fácil de asimilar.
Se levantó de la silla, tomó el bolso de mano y se dispuso a salir, mantuvo la frente en alto como se lo sugirió Alessandro.
Al llegar a la sala de espera se encontró con James, él de inmediato se levantó, luego la saludó con una venia.
—Buena tar