Rose
—¡Elisa aquí! —levanté mi mano en el aeropuerto, había venido a buscar a Elisa, tenía una semana sin saber de ella y estaba preocupada por las noticias.
—¿Rose que haces aquí? —me dijo ella luego de fundirnos en un abrazo.
—No pude esperar más, la ansiedad me está consumiendo —le dije lo que sentía ya que no podía más conmigo misma.
—Tranquila, por ahora todo está bien ¡Vamos a casa! —partimos en su auto a casa y al llegar Elisa se dio una ducha, llegada la noche preparamos la cena y nos s