Capítulo 97 – Te amo, Emma.
Después de un par de minutos juntos, Dante no pudo morderse la lengua por mucho más tiempo, así que dejo salir lo que tenía atorado entre pecho y espalda.
–Esta no es la Emma que me gusta ver – siseó, y a pesar de que Emma estaba medio inconsciente por todo el alcohol que había bebido, pudo escuchar y comprender sus palabras a la perfección – no necesitas emborracharte para ser honesta conmigo, ese es un rasgo que solo los cobardes tienen, y tú puedes ser muchas cosas, menos una cobarde – susur