Capítulo 180 – el envenenamiento.
Dante y Emma llegaron corriendo a la mansión Neville, justo unos minutos antes de que los paramédicos tambien llegaran, cuando entraron encontraron al ama de llaves completamente desestabilizada, la mujer no sabía que hacer, más allá de poner unos pañitos calientes en la frente de Briana.
–¡Mamá! – Dante se arrodillo delante de ella.
Por otro lado, Emma se quedó fría y rígida cuando la vio.
–Resiste, mamá – Dante la cargó y la sacó fuera de casa, donde la ambulancia acababa de abrir sus puert