[Perspectiva de Nerea]
Fue imposible para mí explicar lo que sentí cuando la mano firme de Nicholas se enredó en mi cabello o cuando me encontré con su mirada seria y concentrada en mi rostro. Estábamos demasiado cerca, tanto que sentí que en algún momento no éramos tan opuestos. Quizá.
De repente, no hubo nada más que nuestros latidos. Miré su boca, ya no podía ocultar lo mucho que lo deseaba y tampoco disimular lo mucho que me gustó que me sostuviera en sus brazos.
Sus labios contra mí. Yo