65. Puedo llegar en diez
Samira
Irme está resultando mucho más doloroso de lo que imaginaba.
Y es que ese beso que Amir me dio afuera de la fiscalía por poco me hace olvidar hasta mi mismo nombre, pues por más que trato de odiarlo por engañarme e intento dejar de sentir lo que siento por él, no lo consigo.
No puedo obligar a mi mente y mi corazón que simplemente borren estos últimos meses de mi vida que había sentido como un sueño hecho realidad y eso es lo que más me duele de todo esto. Saber que nada de lo que tan