Ese día, el adinerado que había cancelado varias veces la cita finalmente accedió a reunirse con Lucía. Ella inicialmente quería llevar consigo a alguien de la sucursal de Tierralta como compañía, pero cuando escucharon que se trataba de una reunión con ese adinerado, nadie estuvo dispuesto a ir.
Aunque Lucía estaba muy preocupada, en realidad no conocía a mucha gente en la sucursal y no quería obligar a nadie, así que fue sola al lugar acordado.
—¿Señorita González…?
Escuchó al hombre pregunta