Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa lluvia golpeaba la cabeza de la loba apenas consiente cono puñales helados, aunque estos no llegaban a su rostro resguardado en la ancha espalda delante de ella. Raven se permitió aspirar un poco la fragancia de su acompañante permitiendo calmarse haciendo que tanto el dolor que la recorría, así como el calor que recorría su zona inferior y que la estaba humedeciendo en contra de su voluntad, se calmara medianamente, solo que no esperó que el efecto fuera contrario y que la hiciera temblar







