Josiah.
—Si, no creo que Dasha me quiera ver en su casa hoy—. Subo al auto y vamos al mismo bar de siempre.
Unos tragos después saqué mi móvil y llamé a Dasha, pero me mandaba directo al buzón, tal vez no quería hablar conmigo y de solo pensar en eso pedí una botella mi único pensar era que la iba perder.
—Voy por ella—. Dije arrastrando las palabras.
—Josiah espera a dónde vas—.
—Voy por mi mujer—. Salí del bar y subí a mi auto, no tenía una buena visión, pero quería estar con ella.
Conduje ha