—No señor aquí no, ¡Josiah! —. Beso su cuello y la mordisqueó se lo tanto que la vuelve loca. —Josiah detente es la casa de tus padres y debemos respetarla—. Dice alargando la a.
—Ellos no sabrán lo que sucede detrás de las paredes—. Digo despojándola de la ropa.
—Josiah por...
—Shh déjame amarte mi amor—. La beso. —Déjame amarte en esta habitación donde tengo grandes recuerdos, se parte de uno de ellos mi amor, se la primera y la única que tiene el privilegio de hacer el amor conmigo aquí—.
—S