Mundo de ficçãoIniciar sessãoPhilip
Ya no sé qué hacer.
Sarah sorbía su malteada con total indiferencia, encendiendo en mí una sed inesperada. Quiero meter mi lengua en su boca, saborear lo que hay allí dentro. Siguiéndola hasta el dormitorio, encontré restos de la malteada brillando en sus labios, tentándome como un ladrón atraído por tesoros.
—¡Ehhhm! —Mientras me dejaba llevar por







