Me llena de coraje. Que estuve más que dispuesta a entregarle mi virginidad, a este patán. “Como lo odio”. Desearía matarlo, pero no tengo que devolverle la moneda con un cambio mucho menor.
Pero si lo veo de otra perspectiva, si le daré una lección, no por seducirme, para sacarme información, personal de mí, para este desmadre de Stone. Si no por jugar con los momentos, que considere especial con él. No jugó conmigo. Es como deberíamos pensar todas.
Pero ahora, creo que nadie jugo con nadie