A la mañana siguiente, Nicolas y Madison fueron los primeros en levantarse, pues Victoria y Sebastian aun dormían cuando ellos decidieron bajar a la playa para poder disfrutar las primeras horas del amanecer.
Madison deja sus sandalias a un lado y toma la mano de Nicolas para poder caminar por la orilla del mar mientras el sol comenzaba a salir lentamente.
Ambos caminan en silencio, de vez en cuando riéndose por las ocurrencias del otro mientras dejaban que el mar mojaba sus pies a medida que