Madison rie mientras sentía como Nicolas besaba su cuello de forma lenta mientras ambos permanecían todavía acostados en la cama de Nicolas.
Poco a poco, los primeros rayos del sol comenzaban a filtrarse a través de las cortinas, dando como aviso que el día estaba por comenzar.
—Debemos de levantarnos—murmura Madison mientras acariciaba el cabello de Nicolas—tenemos que llegar a la oficina.
—El trabajo puede esperar por ahora
—Nicolas…
—Eres adicta al trabajo—murmuró él contra su piel
—Hi