Nueva York había amanecido cubierto de nubes grises y temperaturas bajas, dando aviso que el invierno estaba a la vuelta de la esquina.
Madison acomodó su bufanda mientras caminaba por el barrio en el que había crecido. Saludaba a los vecinos con sonrisas amables mientras llevaba una bolsa con las cosas que su madre le habia encargado de camino.
Una ligera brisa de viento provoca que Madison temblara ligeramente y camine a mayor rapidez, ansiando llegar a su cálido hogar y poder disfrutar la