Madison junto a Nicolas entran a la mansión Varela y Nicolas engancha su brazo sobre los hombros de Madison, quien trata de no ponerse nerviosa ante la cercanía que habia entre sus cuerpos.
—Han llegado finalmente —sonríe Victoria siendo la primera de la familia en recibirlos—. Vaya, Madison, te ves distinta.
—Se ve linda, ¿verdad?---Nicolas le sonríe a Madison, quien no puede evitar que sus mejillas se tiñan de un color rojo ante el halago de Nicolas
—Si, es cierto—asiente Victoria ante las