Mundo ficciónIniciar sesión«CAPÍTULO 44»
Bruno rodeó mi muñeca con tanta fuerza apenas la puerta del copiloto se abrió, logrando que todo mi cuerpo fuese impulsado hacia adelante. Mi rostro chocó contra el pecho del magnate, entre tanto un sonido extraño se apoderó del centro de mi cabeza. Mis rodillas se tambalearon al sentir una extraña opresión sobre mi pecho. El británico rodeó mi cintura, para así acortar nuestra







