Mundo de ficçãoIniciar sessão«CAPÍTULO 32»
Mis tacones se hundían entre las pequeñas piedras del jardín de la mansión del señor Harper mientras iba a de camino hacia su camioneta. Mi mirada baja y manos sudorosas hacían lucir lo nerviosa que estaba hoy. Los lunes por la mañana eran una completa tortura para cualquier trabajador promedio del mundo, sin embargo, hoy era el doble de horrible. Sabía que si algo salía mal en las oficinas







