Capítulo 74.
Sintiéndome muy asustada y sin tener más opción, aun siendo apuntada por esa pistola y bajo la mirada aterradora del demente de Hunter, regreso a mi habitación, donde de forma temblorosa comienzo a ordenar la ropa de mi bebé y la mía dentro de las maletas que compré dentro del aeropuerto.
Lo primero que noto es que desapareció todo el dinero que logré ahorrar gracias a lo que me enviaba María, tenía más de 10000 dólares ahorrados para mi tan importante viaje, y probablemente Hunter lo había tom