Capítulo 114.
Volviendo a sentirme muy mareada, me bajo cuidadosamente de Jonah, viendo frente a nosotros una hermosa casa muy parecida a un palacio, muy impresionante.
—¿Estas bien? —pregunta Jonah preocupado, acercándose inmediatamente a mi para tomarme de la cintura.
—Si, ya sabes que el estrés me esta afectando un poco, no te preocupes —digo intentando sonar lo mas tranquila posible, tomando la mano de mi alfa con suavidad.
Como Jonah me había prometido, finalmente llegamos a la mansión de sus padres, un