Violeta siguió a Jack por los pasillos, girando aquí y allá, hasta que llegaron a su despacho.
Era una habitación muy grande y bien organizada, lo que impresionó a Violeta. Parecía ser un hombre muy responsable y un Alfa ordenado.
Al pasar por la puerta, escuchó un chasquido que supo que provenía de la llave.
Había cerrado con llave.
Ella miró hacia atrás sorprendida, ya que no se imaginaba que esa medida fuera necesaria. Había dicho que nadie iba a molestarlos.
—No te preocupes, no te