Mundo ficciónIniciar sesiónSaqué mi teléfono decidida a llamar a Alessandro Minetti para que obligara al cocinero a hacerme ese dulce, pero solo me respondió la voz de su secretaria. Ella me dijo que no se encontraba en el país desde hacía unas semanas, que le dejara el recado y ella se lo daría a su regreso. Colgué molesta, me puse de pie echando humo, dispuesta a dejar el lugar maldiciendo. Amenacé a todos con que, cuando fuera la señ







