Capítulo 53 — Ejecución íntima
El juicio duró tres días.
Gregory Vance había traído abogados, testigos, pergaminos sellados. Hablaba de derechos, de herencia, de ley ancestral. Elena escuchaba, sentada entre sus dos lobos, con la mano sobre su vientre redondo. Cassian y Julian apenas hablaban — dejaban que sus abogados defendieran. Sabían que las palabras no ganarían esa guerra. Solo la sangre la terminaría.
La tercera noche, el viejo Alfa dictó su veredicto.
— Gregory Vance es el propietario l