Megan Lambros se encontraba en la oscuridad de su recamara, con una copa de vino y unas ganas de matar a Ariel Stone impresionantes. Su hijo en ese mismo instante se estaba comprometiendo con esa maldita mujer. Bufó aire molesta intentando calmarse pero no podía la situación era demasiado para que pudiese gestionarlo. Mandó a que nadie viniese a molestarla, como siempre su marido tampoco vendría esa noche… Eso no hizo más que enfurecerla hasta el punto que cogió la copa de vino y la estampó con