Capitulo 34.
Capítulo 34
Vladimir mostró una mirada de desaprobación, ante la petición de la anciana.
—No te preocupes querido primo, no tardaré en volver. Dijo Ada con cierto sarcasmo en su voz.
Vladimir no se preocupó demasiado desde la primera vez que había visto a Ada había podido notar que su loba estaba muy débil, por lo que dudaba mucho que intentara escapar en esas condiciones y si lo intentaba sería muy fácil dar con ella en su estado actual.
—Tienes diez minutos, no podemos esperar más. Recuer