Dorian
Desperté con Dalila entre mis brazos.Quería quedarme así, contemplándola,admirándola,por el resto de mi vida.Su respiración era suave y tranquila ,lo que me decía que estaba profundamente dormida.
Puse una de mis manos en su vientre y lo acaricié con ternura.Mi hijo,nuestro hijo ,estaba ahí.Inevitablemente mi sonrisa se agrandó y apreté mi abrazo hundiendo mi cara en su cuello.
—Te amo tanto— susurré.
Me disponía a dormir un poco más cuando alguien golpeó la puerta insistentemente.
—¡Dali