Capítulo 34

La sangre corrió hasta extenderse por el vestido, el dolor era insoportable, la pesadez lo era mucho más. Sin embargo, la incertidumbre abandonó de manera temporal a Alimceceg cuando el señor Yul empujó al soldado con una patada y lo hería con la espada.

Alimceceg rodó a un lado de Tuva Eke con la ayuda del señor Yul hasta ubicarse en el lado vacío del carruaje. El cielo nublado acogió su vista sin ning

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Sin Generoal final ve o no ve? no ve sus dedos pero ve q la vendaron y cambiaron el vestido. me desconcierta esta novela
Claudia floresGracias por salvar a Alimceceg y por el momento de relajo que les permitió expresarse a través de un beso.
Imelda Aguirreuuff que bueno que encontraron quien los ayudará .... vaya que pasaron mucho días.. y todo saliera muuuy bien.. aaaaaaaammmmm eso es amorrr.
lsabel Ardines......... Por lo menos un momento de tranquilidad entre tanta desdicha.
Vannesa CentellaEn esta parte dice que el la observó. No se supone que el no veía?
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