Capítulo 54.
En el momento en que escucho esas palabras me quedo completamente atónita como si todo a mi alrededor se haya detenido, como si mi mundo dejara de funcionar y solo estamos moviéndonos en la orbita esta mujer que tengo frente y yo, como si fuera yo la que estuviera en el ataúd ahora…
Cuando recompongo la cordura que perdí por un momento observo el lugar donde se supone que estaba Jackson encontrándome con la sorpresa que no es tan sorprendente de que se ha ido. Maldito hijo de puta, ni siquiera