Su cordura moribunda.
Punto de vista de autor:3
La voz calmada de Zeus la asustó más que sus enojados. Miró su espalda cubierta sin saber qué responderle. El silencio envolvió la habitación haciéndola escuchar solo su respiración y el fuerte sonido de la lluvia golpeando la ventana de vidrio.
—¿Entonces que estás esperando?
Aurora frunció el ceño ante sus palabras.
—Reír —murmuró lentamente dándose la vuelta para mirarla—. Ríete de mí. Ríete de cómo este hombre fuerte aquí no era más que un cobarde una vez. ríete de