El diablo no dejaría ir a este ángel.
Punto de vista del autor...
Ella se estremeció gravemente al callarse ante su rugido animal. Su agarre sobre sus brazos se apretó hasta el punto de romperle los huesos. Ella lo miró a con sus ojos con lágrimas, solo para presenciar sus ojos rojos y brillantes mirándola.
Ella jadeó cuando él la acercó aún más a él. Sus dos pies pasaron sobre los de él haciéndola gemir cuando inclinó su rostro más cerca de ella.
—¡No lo hagas! Te lo estoy advirtiendo, Aurora. ¡No te atrevas a pronunciar esa palab