capitulo 39

La siguieron por un largo pasillo hasta las habitaciones en un grupo de puertas, hasta la del niño que estaba en la cama dormido parecía tener frío, por lo que Mariana corrió a dónde él estaba y lo abrigo con la manta que trajo de casa en su pequeña mano estaba un avía intravenosa que estaba cubierta por un guante especial para niños pequeños la doctora les explico que se podían que dar con él y volvería en unas horas.

Mariana no pudo evitar llorar, él podrá niño, estaba muy chiquito para pasar
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