100. Me enamore de esta humana
LOGAN
Mi respiración se ha tranquilizado, pero mi corazón aún late fuerte y rápido. Se me abre un hueco en el estómago cada vez que Cid acelera y derrapa por la carretera. La mano con la que sujeta el volante está tan tensa que sus nudillos son casi blancos. Estoy tan confundida que no puedo decir una palabra, aunque quiero decirle que nada de lo que piensa es verdad, no puedo decir nada. No conozco a este Cid, no es el mismo de siempre. No es animado, ni siquiera está intentando molestarme con