Mundo ficciónIniciar sesiónCamine rápido entrando por varios callejones hasta llegar a la casa que tanto miedo me solia dar y que ahora era un lugar feliz por qué podía ver a mi hijo por la parte de atrás sentado en los brazos de Teresa tomando su leche como todos los días. No confiaba mucho en Teresa pero fue Jacob quien la contrato obvio conseguiría a alguien tan bueno para cuidar a nuestro hijo.
Cada vez que me acuerdo de Jacob siento que me duele el pecho por no saber donde está o si sigue vivo







