TRIBUNAL DE PEQUEÑAS CAUSAS
El bikini era rojo y la etiqueta de la marca estaba en la parte inferior. La parte de arriba era decente. La de abajo, en parte. La parte trasera era prácticamente solo un hilo. Era como si alguien quisiera mucho ver un culo, sin importarle el resto.
Ya no tenía ganas de discutir con Enzo. Me había metido en la cabeza que ese empleo era temporal y que pronto estaría libre de las paranoias de ese hombre hermoso y atractivo. No era mi intención quedarme para su boda co