Mundo de ficçãoIniciar sessãoDamián cargó a su hijo con algo de esfuerzo hasta donde se encontraba la mesa de ellos.
— Mamá —Michael llamó a Charlotte—. Eres hermosa.
— ¿Qué?
— Que eres hermosa —repitió el pequeño extendiendo las manos hacia ella—. Por eso quiero que seas mi verdadera mamá.
— No puedo hac







