80. INICIO
Cuelgo el teléfono y le aviso a Marta, que está bañando a los niños. Dejo la leche sobre la mesa y regreso a mi habitación a vestirme. Voy a estar muy hermosa este día, me digo. La ropa que me escogió mima es realmente muy elegante. Se trata de una blusa blanca, llena de vuelos muy entallada a mi cuerpo, una saya negra hasta mis rodillas, unos zapatos a juego con una cartera. Mi abuela, que aparece en ese momento, me hace soltar el cabello. Hago mi maquillaje de siempre, solo resaltando un poco